PARTICIPACIÓN POLÍTICA JUVENIL

La importancia de formar ciudadanos

Por: Clara Isabel Gómez García

Además de los cambios en la esfera laboral y educativa, hay un momento crítico en la juventud relacionado con la esfera política. En el caso de Colombia, este momento llega, según la Ley 27 de 1977 a los 18 años cuando se reconoce la mayoría de edad, que trae consigo la “aptitud legal para ejecutar determinados actos jurídicos, o como condición para obtener la capacidad de ejercicio de los derechos civiles” (Artículo 2, Ley 27 de 1997). Igualmente, alcanzar la mayoría de edad implica adquirir el poder de ejercer la ciudadanía que, entre otros atributos, significa el derecho al sufragio, a ser elegido y a desempeñar cargos públicos (Artículo 99, Constitución política de Colombia). Es decir, al alcanzar la mayoría de edad se puede entrar en plena condición a la democracia.
El propósito de este documento es comentar una de las alternativas de formación para la participación política de los jóvenes, usada por el Centro INCIDE en Colombia. Para cumplir con este propósito se responderán las preguntas sobre cuáles son las tendencias de participación política de los jóvenes; qué formas toma la participación política de los jóvenes y cómo se les puede motivar y formar para participar.
Participación política de los jóvenes
El año pasado tuvieron lugar las elecciones para presidente en Colombia. En los meses previos se dijo que los jóvenes habilitados para votar alcanzaban la cifra de doce millones en el país, lo que hacía que virtualmente sólo este grupo de población tuviera el poder de llevar a uno de los candidatos a ser el presidente (Vanguardia, 2018). Sin embargo, los resultados de las elecciones dieron un resultado donde el abstencionismo fue un dato notorio al alcanzar el 47%, pues si bien era la menor cifra de la historia, se mantenía cercano a la mitad del censo electoral y se aleja del 70% que es el promedio en el resto del mundo. En el grupo de abstencionistas se encuentran mayoritariamente los jóvenes (El Espectador, 2018).
Según el Barómetro de las América, seis de cada diez jóvenes dijeron en la última encuesta realizada que no sentían confianza en las instituciones, mientras que siete de cada 10 piensan que los candidatos no los tienen en cuenta. Por último, somo el 25% de los jóvenes dijo tener
confianza en el Congreso. Como resultado, para los comicios del 2018 se pudo estimar que sólo cuatro de cada diez jóvenes votaban (El Espectador, 2018).
El caso de las elecciones de 2018 en Colombia es un ejemplo puntual de lo que el trabajo de La juventud en Iberoamérica: Tendencias y urgencias realizado por la CEPAL encontró en el ámbito de participación y ciudadanía. En este documento se enuncia de primera mano la importancia de que los jóvenes participen y ejerzan su ciudadanía, pues son instancias principales para asegurar su inclusión a la sociedad y lograr la expresión de sus necesidades y deseos para la construcción de futuro compartido (Comisión Económica para América Latina y el Caribe – CEPAL, 2004). También explica los motivos de su abstención y las formas actuales de participación, llegando a las siguientes conclusiones:

  • Los jóvenes tienden a desconfiar en las instituciones políticas y el sistema democrático. Esto se relaciona con la percepción de que las instituciones y los políticos no representan los intereses de los jóvenes o no interactúan con ellos. Si bien los jóvenes encuentran a la democracia como el sistema necesario para poner en marcha sus proyectos, no ven que los mecanismos formales de participación sirvan para ello. Por otro lado, esta percepción tiene que ver con la corriente de política pública que ha tratado hasta ahora a los jóvenes solo como ´beneficiarios´ de los programas formulados, no como sujetos capaces de incidir en la toma de decisión sin la constante necesidad de supervisión por parte de un adulto (Abad, 2002).
  • Los grupos de interés son una fuente de asociatividad entre los jóvenes. Los jóvenes aún tienen interés en la asociatividad, siendo en la actualidad la religión y las actividades deportivas las actividades que mas aglutinan. Sin embargo, la pertenencia a estos grupos no siempre implica sentimiento de pertenencia o de comunidad, en la medida que muchos existen para la promoción de habilidades individuales.
  • Los jóvenes, aunque no participen en los llamados electorales, demuestran mayor preocupación por lo que sucede en su entorno. Este interés se muestra en las redes sociales, en la participación en grupos de voluntariado (una de las principales fuentes de asociatividad actualmente entre los jóvenes) o en las marchas y manifestaciones públicas.
  • Los jóvenes se expresan y están influenciados por sus relaciones en redes sociales. Este fenómeno se hizo especialmente relevante como objeto de análisis a partir de las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 2008. Las redes sociales son canales cotidianos y de fácil acceso para los jóvenes, haciendo que su pensar político ya no se de solo en la relación individuo-Estado, sino individuo-comunidad virtual donde puede mostrar apoyo a causas de su entorno más cercano o de personas en otros países y continentes.
  • Los jóvenes expresan su pensar político por medio de sus hábitos de consumo y su vida en el espacio público. En la medida que el consumo hace parte de la formación de identidad, también manifiestan sus preocupaciones, expectativas o rechazo a través del rechazo o acogimiento de productos de todo tipo, incluido el consumo cultural.
    La variación que ha tenido la participación política de los jóvenes no es ajena a lo que ha ocurrido en el campo del trabajo y el estudio. En la actualidad, como se vio durante los módulos del curso, la idea de transición lineal de la escuela al trabajo y la permanencia en alguno de los dos campos no se materializa para una gran proporción de los jóvenes. En esta medida, ideas como la del trabajo como forma en que el joven tiene su ingreso a la vida social y puede participar de estructuras con vocación política como los sindicatos han desaparecido (Comisión Económica para América Latina y el Caribe – CEPAL, 2004).
    La asociatividad, la permanencia en un grupo y la generación del vínculo entre el individuo y la sociedad o entre la esfera privada y la pública ha cambiado y, en ese cauce, la forma de expresarse y de incidir también debe ser diferente. Ahora, entendiendo eso se puede pensar que no basta con acciones que lleven sólo a que los jóvenes voten o hagan parte de un partido político, sino que se debe empezar por educar para que cada uno cree su discurso para interactuar con la sociedad y luego propiciar su participación.
    Formar y motivar para la participación política
    Los jóvenes en la actualidad, con dependencia económica más prolongada y permanencia en el estudio, no se sitúan rápidamente en la casilla de trabajador, estudiante, padre o madre de familia. La única figura constante, sin importar el momento de su trayectoria en el que se encuentre, es la de ciudadano. La formación para construcción de ciudadanos, que es la de
    conciencia ciudadana, es importante porque es a su vez formación para la libertad y para el desarrollo humano, condiciones posibles en una democracia (Abad, 2002).
    El Centro INCIDE es una organización dedicada a la formación de ciudadanos críticos y activos, capaces de resolver sus conflictos de forma pacífica y constructiva, para lo cual se desempeña en los campos de la educación, el fortalecimiento de la democracia y la promoción de la resolución pacífica de conflictos. De la experiencia del Centro INCIDE se tomará el caso para comentar sobre las alternativas de formación y motivación para la participación política de los jóvenes, pues ha desarrollado este proceso con estudiantes de últimos grados de bachillerato, que suelen ser cursados entre los 15 y los 18 años, desde el año 2009. La formación entiende que los estudiantes deben recibir conocimiento y construir capacidades para ejercer la ciudadanía siendo conscientes de su rol en la sociedad, mientras que la motivación se encuentra ligada al proceso de construcción de discurso propio y de confianza personal para darse a escuchar en su comunidad.
    Como ejemplo se tomará la intervención en el municipio de Palocabildo, ubicado en el departamento del Tolima en la zona centro de Colombia. Allá el Centro INCIDE se encuentra ejecutando el proyecto Colombia 2.4, diseñado para dar cumplimiento al punto 2.2.4 del Acuerdo de Paz firmado entre la guerrilla de las FARC y el Estado, con el que se dio fin a los enfrentamientos de más de 60 años entre estos dos actores. Este punto fue diseñado para garantizar la reconciliación, convivencia y no estigmatización, especialmente por razón de la acción política; para esto, estableció como uno de los compromisos el diseño y ejecución de campañas para promover el debate para el libre desarrollo de la democracia.
    El proyecto tiene 5 cinco fases: diagnóstico sobre competencias ciudadanas e inteligencia emocional, práctica de debate, práctica de ImPacta (juego sobre resolución de conflictos), ArtDebate y evaluación.
    En la primera fase, desarrollada en agosto de 2018, se puntualizó en las competencias ciudadanas, que se dividen en Multiperspectivismo, Evaluación de Argumentos, Conocimiento y Pensamiento crítico y se han definido como “el conjunto de conocimientos y de habilidades cognitivas, emocionales y comunicativas que, articulados entre sí, hacen posible que el ciudadano actúe de manera constructiva en la sociedad democrática” (Ministerio de Educación de Colombia, 2010). Los datos que arrojó el diagnóstico en los
    grados 9, 10 y 11 (los últimos dos grados cursados en bachillerato) hablan de aspectos por fortalecer, como se muestra a continuación:

Los niveles de menor puntuación fueron valoración de argumentos y conocimientos. La valoración de argumentos se hace necesaria a la hora de elegir representantes, de evaluar escenarios posibles y de iniciar el proceso de interlocución con otros actores. Los conocimientos hacen referencia a la cercanía con el funcionamiento del Estado Colombiano. Adicionalmente, según el Sistema Regional de Evaluación y Desarrollo de Competencias Ciudadanas (SREDECC), se presentan vacíos en el cubrimiento del tema de Instituciones, mientras que se ahonda en otros como el respeto a las minorías y la vida en sociedad. Aunque hay ventajas en la disminución de intolerancia, los estudiantes no conocen los mecanismos para relacionarse con su Estado o poner en defensa sus derechos ante las Instituciones (Cox, 2010).
Como hoja de ruta para reforzar estos dos componentes se trabajó sobre ejercicios del día a día, como los siguientes (Isaza, 2018):
• Tomar discursos de figuras políticas y dividirlos en partes para evaluar su contenido.
• Realizar debates en el aula sobre temas relacionados con la vida en el colegio como quién debe manejar la tienda escolar, qué clase se debe priorizar, etc.
• Identificar los impactos y las consecuencias de decisiones que se pueden tomar ante una problemática, a partir de preguntas cómo ¿qué pasa si se permite el bullyng en el colegio? ¿qué pasa en el municipio si se consolida el Acuerdo de Paz?
• Hacer ejercicios de comparación sobre los intereses de actores inmersos en una problemática. Por ejemplo, en el caso de la llegada de una empresa minera al municipio, cuáles son los intereses de la población y cuáles los de la empresa.
• Leer noticias del periódico local e identificar los actores.
Los ejercicios no están ligados directamente con una materia del currículo escolar propiamente. En esencia, todas las actividades tienen que ver con situaciones donde todas las personas se desenvuelven cotidianamente e interactúan con su entorno, por lo cual su resultado es la promoción de habilidades que van a ser utilizadas constantemente por los jóvenes, especialmente en lo referido a su participación (cuando logran descifrar los intereses de las figuras políticas o identificar los principales aspectos de una noticia para poder diferenciar los hechos de las opiniones o de las noticias falsas).
Después de la fase de diagnóstico se llevo a cabo la de Debate, que incluyó talleres en Argumentación y Refutación para los estudiantes y de Cómo llevar debate al aula para los profesores. El objetivo final era partir de opiniones comunes en la comunidad educativa, como ´los estudiantes deben manejar la tienda escolar’, y convertirlas en discursos articulados. Como resultado, en este ejemplo se obtuvieron argumentos sobre la importancia de que los estudiantes aprendieran a administrar el dinero que pertenecía a todo el grupo, el deseo de aprender sobre emprendimiento y la promoción de la autonomía. Igualmente, en estos espacios donde se les pedía a los estudiantes que propusieran temas que quisieran discutir y que no hubieran tenido la oportunidad anteriormente en el aula, se abrieron discusiones sobre el suicidio, el acceso a métodos de planificación y el consumo de sustancias psicoactivas, siendo discusiones que ellos querían tener pero que por parte de los profesores o las directivas habían sido descartadas.
En el proceso de formación de discurso, como se vio en la clase de la profesora Perla Zelmanovich, contradecir y retar a la autoridad, usualmente representada por el adulto más cercano que en el caso del colegio es el profesor, son elementos fundamentales y están presentes en las actividades de debate, durante las discusiones y en el mismo hecho de abrir espacio a temas antes ignorados. Adicionalmente, el debate como se da en el proyecto tiene dos características que aseguran mejores resultados. La primera de ellas es que se da bajo un formato (reglas) donde cada intervención tiene un tiempo preciso que no varía sin importar el participante y la participación está abierta a todos los estudiantes. En el caso de las estudiantes esto significaba la oportunidad de hablar sin ser interrumpidas o recibir burlas, lo cual las empoderó. El otro factor decisivo fue la moderación por parte de talleristas INCIDE,
lo cual les permitía hablar de forma libre sin sentir temor por expresar sus argumentos. La idea de formar a los profesores en el mismo proceso es que se continúe con este sentimiento una vez ellos moderen las actividades.
Ahora bien, el debate implica confrontación y no se llega a una formación para la ciudadanía si no se va más allá, a la búsqueda de acuerdos en la sociedad. Esto se desarrolla en la tercera fase del proyecto, con el juego ImPacta. Se basa en un programa pedagógico de formación en negociación, debate, derechos humanos y resolución de conflictos. Con ImPacta se ha llegado a la conclusión de que, si bien los conflictos tienen características diferentes en cada territorio, su solución puede darse por la suma de aportes de actores de diferentes contextos que hayan pasado por situaciones similares y hayan alcanzado solución (Centro de Inclusión, Ciudadanía y Derechos , 2018).
El desarrollo del juego se da en tres equipos. Al comienzo del juego se escoge un caso y se asignan los roles entre los equipos, cada uno recibe 3 objetivos con puntajes secretos, los cuales son contrarios o complementarios con los objetivos de los demás jugadores, para descubrirlo cada participante tendrá que debatir, negociar y acordar. Gana no sólo quien logre más puntos de objetivo al final del juego sino además quién defienda su objetivo con los mejores argumentos y sea capaz de negociar de manera constructiva con los demás participantes (Centro de Inclusión, Ciudadanía y Derechos , 2018).
El objetivo final es que ante una situación que involucra a los jugadores, los estudiantes, sean ellos quienes acuerdan la solución y toman decisión sobre el tema. A continuación, un ejemplo de un caso simulado en una ronda de ImPacta y el acuerdo alcanzado:

En este caso, uno de los acuerdos contemplaba los siguientes puntos:
• Doble jornada: para evitar el hacinamiento en los salones los colegios van a tener dos jornadas para acoger a todos los estudiantes. La primera jornada será en el horario de 6 de la mañana a medio día y la segunda jornada será de 1 a 6 de la tarde. Los estudiantes granadinos y venecianos podrán estar en cualquiera de las dos jornadas y por ninguna razón se les segregará.
• Recolección de fondos: los padres se comprometen a hacer actividades para recolectar fondos que le permitan al colegio funcionar sin que implica una sobre carga a la Secretaría de Educación. Sin embargo, esta entidad si debe proveer más recursos para el funcionamiento.
• No discriminación: todos los actores se comprometen a no discriminar a los niños venecianos en el colegio y a trabajar para que niños granadinos y venecianos reciban por igual la mejor educación posible.
Como se aprecia, el único actor que no cumple su objetivo principal es la Secretaría de Educación, en la medida que si se compromete a aportar más recursos. Sin embargo, en el acuerdo se contemplan los objetivos secundarios de todos y se llega a una alternativa que implica beneficios y compromisos equivalentes para todas las partes. Este resultado se logra con la suma del fortalecimiento de las competencias de argumentación y negociación, además del conocimiento sobre el funcionamiento de lo público, como la Secretaría y los Derechos de los Niños.
Mediante este caso, como es evidente, se pidió a los estudiantes empoderarse de una situación de su contexto cercano (la llegada de migrantes venezolanos al país). Su desempeño en la búsqueda del reconocimiento como iguales para todos los actores y la oportunidad de proponer soluciones los llevo a generar el mejor acuerdo posible. Con esto se comprueban algunas conclusiones del diagnóstico de la CEPAL, como que existe la preocupación de los jóvenes por los problemas de su entorno y la existencia de capacidades en ellos para proponer alternativas de solución o incidir en la toma de decisión.
Como se vio en la clase del profesor René Bendit, sobre La relación entre estudios, políticas de juventud y trabajo socioeducativo con jóvenes, una parte importante de la misión educadora se da cuando los jóvenes logran unir el conocimiento adquirido en la escuela con la acción dentro de su comunidad. Con las actividades de Debate e ImPacta se les da el espacio a los estudiantes para profundizar y mejorar las habilidades propias del currículo escolar, mientras que se motiva la reflexión sobre los contenidos de la escuela y su aplicación en la vida de comunidad.
En el proyecto también se llevaron a cabo actividades de Rap-Debate. Para esto se llevaron especialistas en este género, para enseñar a los muchachos a expresar sus argumentos de forma musicalizada, lo que motivo aún más la participación de los jóvenes. Actualmente, se desarrolla la etapa de aplicación final de ImPacta y levantamiento de evaluaciones sobre las temáticas trabajadas en los talleres.
Conclusiones:
Los jóvenes hoy configuran una ciudadanía renovada, con formas de participación relacionadas a sus experiencias y alejadas a los mecanismos formales de los que dispone la democracia. Estas experiencias pasan por la percepción que tienen de las Instituciones, sus preocupaciones y sus expectativas respecto a su rol en la sociedad, especialmente en un contexto donde el rótulo de adulto/joven mediado por el estudio o el trabajo es difuso.
Dado que la participación mediante el voto y el ejercicio pleno de los derechos son en última instancia la herramienta que tiene el Estado para conocer las necesidades y los intereses de sus ciudadanos, no se deben cerrar las puertas a escenarios donde los jóvenes puedan cumplir estos mismos fines. Las redes sociales, las formas de asociatividad y las plataformas de
divulgación son clave porque son a través de las cuales los jóvenes se manifiestan sobre sus preocupaciones y propuestas.
El proyecto Colombia 2.4 del Centro INCIDE ha formado a estudiantes y con este proceso ha demostrado la oportunidad que hay en la capacidad de los jóvenes para proponer soluciones a problemas de su entorno, lo cual los hace aptos para el ejercicio de toma de decisión, a la vez que ha mostrado su potencial para poner nuevos temas sobre la mesa, cuando los adultos se niegan a hablar de ellos. Según lo anterior, las relaciones que hay entre juventud, educación y trabajo hoy en día no son las de una trayectoria lineal, sino la de unas etapas que se llenan a medias, de forma descoordinada y sin garantías para muchos jóvenes. Por esta razón se debe rescatar y se debe formar a partir del discurso y de la motivación para que todos los jóvenes se apoderen del único rol que será invariable por el resto de sus vidas, el de ciudadanos.


REFERENCIAS
– Abad, M. (2002). Las políticas de juventud desde la perspectiva de la relación entre convivencia, ciudadanía y nueva condición juvenil. Última Década, 117-152.

– Centro de Inclusión, Ciudadanía y Derechos . (Diciembre de 2018). ImPacta 3.0. Bogotá, Colombia: Centro de Inclusión, Ciudadanía y Derechos.
Comisión Económica para América Latina y el Caribe

– CEPAL. (2004). La juventud en Iberoamérica Tendencias y urgencias. Santiago de Chile.

– Cox, C. (2010). Resumen Ejecutivo Oportunidades de aprendizaje escolar de la ciudadanía en América Latina: currículos comparados. Sistema Regional de Evaluación y Desarrollo de Competencias Ciudadanas.

-El Espectador. (27 de Mayo de 2018). Política. Obtenido de Por fin, con el 53 %, los votos le ganaron a la abstención: https://www.elespectador.com/noticias/politica/por-fin-con-el-53-los-votos-le-ganaron-la-abstencion-articulo-791085

-Isaza, N. (2018). Diagnóstico Competencias Ciudadanas, Inteligencia Emocional y Clima Escolar. Bogotá : Centro de Inclusión, Ciudadanía y Derechos.

– Ministerio de Educación de Colombia. (2010). Ministerio de Educación. Obtenido de Competencias ciudadanas: https://www.mineducacion.gov.co/1759/w3-article-235147.html

– Vanguardia. (28 de Febrero de 2018). Vanguardia.com. Obtenido de Con solo los votos de los jóvenes se podría elegir Presidente en Colombia:
https://www.vanguardia.com/politica/elecciones/con-solo-los-votos-de-los-jovenes-se-podria-elegir-presidente-en-colombia-GDVL425883


BIBLIOGRAFÍA
– Bendit, R. (septiembre de 2018). Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales. Obtenido de La relación entre estudios, políticas de juventud y trabajo socioeducativo con jóvenes: https://virtual.flacso.org.ar/mod/book/view.php?id=411491
– Dalton , R. (2011). Engaging youth in politics. Nueva York: IDEBATE Press.
– Nuñez, V. (8 de Marzo de 2017). ISSUU. Obtenido de Apuntes acerca de la violencia en niños y jóvenes: una lectura desde la Pedagogía Social: https://issuu.com/silvanalinamargari/docs/apuntes-acerca-de-la-violencia-en-n
– Padierna Jimenez, M. (2009). Educación y movimientos sociales. Pampedia, 13-27.
– Zelmanovich, P. (Octubre de 2018). Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales. Obtenido de Abordajes socio-educativos en adolescencia y juventud: https://virtual.flacso.org.ar/mod/book/view.php?id=411561

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